Carta III
- Dios, otra vez aqui?
- Hombre, no hace tanto no?
- Bueno, segun se mire.
- Y eso?
- Si, es decir, aqui el tiempo…
- No es tan relevante, lo se.
- Pues eso, que aqui estoy, si.
- Que quieres esta vez?
- Nada, me dijeron que viniera a verte.
- Quien?
- Quien? Ya sabes quien.
- Ya….bueno y sabes por que?
- Claro, no vendria si no fuera necesario.
- Vale, genial…
- Bueno, que te ocurre ahora?
- Nada.
- Si fuera asi no estaria…
- Nada de tu incumbencia.
- Ya, pero…
- No, pero nada.
- Bueno, dejame hacerte compañia
- Es un pais libre…
- Que hacias aqui otra vez?
- Lo mismo que la otra vez.
- Ya, pero..pareces menos distraido
- Estoy menos distraido, si.
- Porque?
- Mira que hora es, no hay nadie.
- Bueno, eso es cierto pero..
- …Pero que?
- Pero lo interesante estara igual no?
- Si tu lo dices…
- Mira por ejemplo esos arboles de ahi.
- Que pasa con ellos?
- Se mueven por voluntad propia?
- Te ha mandado para que me hartes?
- No, perdona.
- Vale, es solo que no es lo mismo.
- No es lo mismo?
- Si, que el otro dia me refiero.
- Ahh…ya, bueno, no importa.
- Vale, sigues queriendo…?
- Si, sera un placer.
- ….
- …
- …
- …
- Y bien?
- Y bien que?
- No vas a insistir?
- En el motivo por el cual me han enviado?
- Aja.
- Bueno… no, es innecesario.
- Crees poder ayudarme?
- No necesitas mi ayuda.
- Eso a ella no le importa.
- Si, pero tengo libre albedrio.
- Ah si?
- Aja.
- Te alegraras no?
- En parte es un coñazo eh.
- En serio? creia que todos la obedeciais por el.
- Por el libre albedrio? no hombre.
- Curioso … siempre lo crei asi.
- La obedecemos porque si no no tenemos sentido.
- Explicame eso.
- Es simple reciprocidad, deberias entenderlo.
- O sea, no teneis sentido sin ella.
- Pero ella tampoco tiene sentido sin nosotros.
- Bueno, eso tiene sentido.
- Es como la confianza…
- Ya llegaste donde querias no?
- Se noto mucho eh?
- Vale vienes a decirme que la confianza es…?
- Vengo a que tu me digas lo que es mas bien.
- La confianza es buena solo si es reciproca.
- Y te preocupa que no lo sea?
- Asi es.
- Vaya…
- Oye, es cierto lo de los arboles.
- Si, ya los ves, ellos si que no tienen preocupaciones.
- No te creas, los perros les mean.
- Si, pero a ver, no pueden preocuparse, solo asimilarlo.
- Bueno, pero ver llegar al perro y no poder huir..
- Eso … no lo niego, pero no deben preocuparse.
- Seguro que lo hacen.
- Y que ganan con ello? solo preocupaciones no?.
- Que intentas demostrarme con ello?
- Que por mas vueltas que le den, el perro les meara.
- Bueno, pero eso no es relevante.
- El fin no es relevante?, entonces que lo es?
- El tiempo perdido en darle vueltas a las cosas.
- Eso no lo recuperaras, lo sabes no?
- Si, pero eso no le quita importancia tampoco.
- No tienes remedio.
- Lo se, pero tu has empezado con los arboles.
- Intentaba desviar la conversacion.
- Me conoces demasiado para eso.
- Es lo que hay.
- Si, es lo que hay, pero sigues confiando.
- En vosotros? claro, que remedio me queda?
- Supongo que ninguno.
- Creo que tampoco tendria mucho sentido sin vosotros.
- En eso te pareces a ella.
- Agh, no deberias haber dicho eso.
- Lo siento.
- Aunque puede que tengas razon, tiene hasta logica.
- En todo caso, creo que te sientes un poco mejor.
- Por hablar contigo? joder, eso es muy absurdo eh.
- Todos los humanos lo hacen.
- No creo que todos hablen como hacemos tu y yo.
- Asomados a una ventana un domingo a las 2 de la mañana?
- Si y hablando de los arboles de enfrente y sus problemas.
- Al menos se te ve mas animado ahora.
- Porque los imagino ardiendo e iluminando la noche.
- En serio, necesitamos salir.
- Si, lo necesitamos.